{"id":1614,"date":"2026-05-27T14:47:36","date_gmt":"2026-05-27T19:47:36","guid":{"rendered":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/?p=1614"},"modified":"2026-05-27T14:57:02","modified_gmt":"2026-05-27T19:57:02","slug":"el-error-como-punto-de-partida-del-conocimiento-cientifico-el-fracaso-como-lenguaje-de-aprendizaje-y-transformacion-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/2026\/05\/el-error-como-punto-de-partida-del-conocimiento-cientifico-el-fracaso-como-lenguaje-de-aprendizaje-y-transformacion-humana\/","title":{"rendered":"El error como punto de partida del conocimiento cient\u00edfico: el fracaso como lenguaje de aprendizaje y transformaci\u00f3n humana."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dra. Penelope Berbra Laiza Vel\u00e1zquez D\u00edaz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sociedad contempor\u00e1nea suele asociar el error con fracaso, derrota o incapacidad. Dentro de muchos contextos acad\u00e9micos, cient\u00edficos, empresariales e incluso sociales, equivocarse contin\u00faa siendo percibido como una se\u00f1al de retroceso y no como una oportunidad de aprendizaje. Esta visi\u00f3n ha provocado que los errores sean ocultados, minimizados o interpretados \u00fanicamente como resultados negativos. Sin embargo, gran parte de los avances cient\u00edficos, tecnol\u00f3gicos y sociales de la humanidad surgieron precisamente a partir de fallos, accidentes, intentos fallidos y procesos de correcci\u00f3n constante. El presente art\u00edculo propone una reflexi\u00f3n hermen\u00e9utica y humanista sobre el error como punto de partida del conocimiento cient\u00edfico y del desarrollo humano. M\u00e1s que justificar fallos o romantizar el fracaso, se busca comprender c\u00f3mo el error funciona como una herramienta de interpretaci\u00f3n, prevenci\u00f3n y transformaci\u00f3n. A partir de ejemplos provenientes de la industria aeroespacial, los modelos econ\u00f3micos, las matem\u00e1ticas, la administraci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, se analiza c\u00f3mo los errores permitieron construir sistemas m\u00e1s seguros, eficientes y funcionales para la sociedad. Asimismo, se plantea que el error opera tambi\u00e9n como una forma de lenguaje colectivo, ya que comunica l\u00edmites, riesgos, posibilidades y aprendizajes que terminan moldeando la evoluci\u00f3n de las comunidades humanas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Palabras clave: <em><strong>error cient\u00edfico, aprendizaje, fracaso, hermen\u00e9utica, conocimiento, innovaci\u00f3n.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pocas palabras generan tanta incomodidad como \u201cerror\u201d. En distintos espacios sociales, equivocarse suele relacionarse con fracaso, incapacidad o p\u00e9rdida. Desde la escuela hasta los entornos laborales y cient\u00edficos, existe una fuerte tendencia a asociar el error con algo que debe evitarse, ocultarse o corregirse lo antes posible. Culturalmente, muchas personas crecieron entendiendo que cometer errores representa un signo de debilidad o falta de preparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta percepci\u00f3n tambi\u00e9n ha influido profundamente en la manera en que se comprende el conocimiento cient\u00edfico. Durante siglos, la ciencia fue presentada como un camino progresivo hacia la verdad, donde los errores eran simples obst\u00e1culos que deb\u00edan eliminarse mediante el m\u00e9todo y la objetividad. Sin embargo, observar con detenimiento la historia de la humanidad muestra una realidad distinta: gran parte de los avances m\u00e1s importantes surgieron precisamente de procesos fallidos, accidentes, interpretaciones equivocadas o proyectos que inicialmente no funcionaron como se esperaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La industria aeroespacial es uno de los ejemplos m\u00e1s claros de ello. Muchas de las tecnolog\u00edas de seguridad utilizadas actualmente en aeronaves y misiones espaciales existen gracias a errores previos que costaron millones de d\u00f3lares e incluso vidas humanas. Cada accidente a\u00e9reo, cada explosi\u00f3n de prueba y cada fallo de ingenier\u00eda dej\u00f3 informaci\u00f3n invaluable que permiti\u00f3 redise\u00f1ar sistemas completos de navegaci\u00f3n, comunicaci\u00f3n y seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo mismo ocurre en otros campos. Los modelos econ\u00f3micos contempor\u00e1neos nacieron despu\u00e9s de crisis financieras que evidenciaron errores estructurales en sistemas previos. Las matem\u00e1ticas avanzaron gracias a problemas irresolubles que obligaron a replantear teor\u00edas existentes. La administraci\u00f3n moderna aprendi\u00f3 de proyectos empresariales fallidos y la comunicaci\u00f3n evolucion\u00f3 tras comprender las consecuencias de mensajes mal interpretados o sistemas ineficientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, el error deja de ser \u00fanicamente una falla y comienza a entenderse como una forma de aprendizaje colectivo. M\u00e1s all\u00e1 de representar derrota, el error comunica informaci\u00f3n sobre aquello que no funciona, sobre los l\u00edmites de un sistema y sobre los riesgos que deben evitarse. De alguna manera, el error se convierte en un lenguaje compartido entre individuos, disciplinas y generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de esta idea, el presente art\u00edculo busca reflexionar sobre el error no como una justificaci\u00f3n del fracaso, sino como un elemento fundamental en la construcci\u00f3n del conocimiento humano. Desde una perspectiva hermen\u00e9utica influida por <strong><em>Hans-Georg Gadamer y Paul Ricoeur<\/em><\/strong>, se propone comprender el error como una experiencia interpretativa capaz de transformar sistemas cient\u00edficos, tecnol\u00f3gicos y sociales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"921\" height=\"614\" src=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1615\" srcset=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-8.png 921w, https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-8-300x200.png 300w, https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-8-768x512.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 921px) 100vw, 921px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Imagen: Creada con IA.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La sociedad y el miedo al error<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de las sociedades modernas construyeron una relaci\u00f3n negativa con el error. Desde edades tempranas, equivocarse suele asociarse con castigo, desaprobaci\u00f3n o fracaso. En entornos acad\u00e9micos, por ejemplo, el error frecuentemente se traduce en malas calificaciones; en el \u00e1mbito laboral, puede representar p\u00e9rdidas econ\u00f3micas o cuestionamientos profesionales. Esto genera una cultura donde las personas aprenden a temer equivocarse en lugar de comprender el valor formativo de la experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta visi\u00f3n tambi\u00e9n afecta a la ciencia. Muchas veces se piensa que el investigador ideal es aquel que evita fallos y obtiene resultados precisos desde el inicio. Sin embargo, la realidad cient\u00edfica funciona de manera muy distinta. La investigaci\u00f3n avanza mediante pruebas, hip\u00f3tesis, errores de c\u00e1lculo, reformulaciones y procesos constantes de correcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema no radica en reconocer que los errores pueden tener consecuencias graves, sino en interpretar cualquier equivocaci\u00f3n como una se\u00f1al absoluta de incapacidad. Cuando esto ocurre, se pierde la posibilidad de analizar cr\u00edticamente las causas del fallo y de utilizar esa experiencia como una herramienta de aprendizaje colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la hermen\u00e9utica, esto resulta especialmente importante porque el conocimiento humano siempre est\u00e1 atravesado por interpretaciones. Para <strong><em>Hans-Georg Gadamer<\/em><\/strong>, comprender implica enfrentarse constantemente a l\u00edmites y prejuicios que condicionan la manera en que interpretamos el mundo. En este contexto, el error no representa \u00fanicamente una interrupci\u00f3n, sino tambi\u00e9n una oportunidad para replantear la comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El error en la industria aeroespacial: aprender para sobrevivir<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los sectores donde el error adquiere mayor relevancia es la industria aeroespacial. Cada avance en aviaci\u00f3n y exploraci\u00f3n espacial ha estado acompa\u00f1ado por pruebas fallidas, accidentes y errores de dise\u00f1o que posteriormente permitieron desarrollar tecnolog\u00edas m\u00e1s seguras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un ejemplo emblem\u00e1tico fue el desastre del transbordador espacial Space Shuttle Challenger en 1986. La investigaci\u00f3n posterior revel\u00f3 fallos en los anillos de sellado conocidos como O-rings, afectados por bajas temperaturas. M\u00e1s all\u00e1 de la tragedia humana, este evento transform\u00f3 protocolos completos de evaluaci\u00f3n de riesgos dentro de la NASA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo similar ocurri\u00f3 con m\u00faltiples accidentes a\u00e9reos que impulsaron mejoras en sistemas de navegaci\u00f3n, comunicaci\u00f3n y mantenimiento. Muchas de las normas de seguridad utilizadas actualmente en la aviaci\u00f3n comercial existen porque anteriormente hubo errores que demostraron qu\u00e9 elementos pod\u00edan poner en riesgo vidas humanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto, el error funciona como una advertencia y como un lenguaje t\u00e9cnico. Comunica aquello que debe corregirse, aquello que no puede repetirse y aquello que necesita redise\u00f1arse. La ingenier\u00eda moderna no se construy\u00f3 ignorando los errores, sino estudi\u00e1ndolos cuidadosamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Crisis econ\u00f3micas y modelos imperfectos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los modelos econ\u00f3micos tambi\u00e9n evidencian c\u00f3mo el error forma parte de la evoluci\u00f3n del conocimiento humano. Las crisis financieras globales demostraron repetidamente que ning\u00fan sistema econ\u00f3mico es completamente estable o definitivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis de 1929 y la crisis financiera de 2008 expusieron debilidades estructurales en distintos modelos econ\u00f3micos y obligaron a gobiernos, empresas e instituciones financieras a replantear pol\u00edticas y regulaciones. Aunque estos acontecimientos generaron consecuencias graves para millones de personas, tambi\u00e9n permitieron desarrollar nuevas herramientas de control financiero y an\u00e1lisis de riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto demuestra que el error no solo produce p\u00e9rdidas; tambi\u00e9n genera informaci\u00f3n. Cada crisis econ\u00f3mica deja evidencia sobre decisiones equivocadas, modelos insostenibles o din\u00e1micas que deben corregirse para evitar futuros colapsos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"921\" height=\"614\" src=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1616\" srcset=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-9.png 921w, https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-9-300x200.png 300w, https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-9-768x512.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 921px) 100vw, 921px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Imagen: Creada con IA.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Matem\u00e1ticas, administraci\u00f3n y comunicaci\u00f3n: el valor de equivocarse<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En matem\u00e1ticas, muchos avances surgieron a partir de problemas que inicialmente parec\u00edan irresolubles. Los errores de c\u00e1lculo y las contradicciones te\u00f3ricas obligaron a replantear sistemas completos de pensamiento l\u00f3gico. Lejos de detener el progreso, estas dificultades impulsaron nuevas formas de razonamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En administraci\u00f3n ocurre algo similar. Numerosos modelos empresariales modernos nacieron despu\u00e9s de analizar proyectos fallidos. Las organizaciones aprendieron que comprender por qu\u00e9 algo no funcion\u00f3 puede resultar m\u00e1s valioso que repetir f\u00f3rmulas aparentemente exitosas sin cuestionarlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En comunicaci\u00f3n, los errores tambi\u00e9n cumplen una funci\u00f3n fundamental. Mensajes mal interpretados, campa\u00f1as fallidas y crisis medi\u00e1ticas permitieron desarrollar nuevas estrategias para mejorar la claridad, la empat\u00eda y la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n. El error comunica aquello que no logr\u00f3 conectar adecuadamente con las personas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"921\" height=\"505\" src=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1617\" srcset=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-10.png 921w, https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-10-300x164.png 300w, https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/imagen-10-768x421.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 921px) 100vw, 921px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Imagen: Creada con IA.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El error como lenguaje humano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los aspectos m\u00e1s importantes del error es que posee una dimensi\u00f3n profundamente humana. Equivocarse no es \u00fanicamente una experiencia t\u00e9cnica; tambi\u00e9n es una experiencia emocional, social y colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El error comunica l\u00edmites, riesgos y posibilidades. Cuando una generaci\u00f3n comparte sus errores con otra, transmite conocimiento acumulado que puede evitar futuros da\u00f1os o mejorar procesos existentes. En este sentido, el error se convierte en una forma de lenguaje entre individuos y sociedades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la perspectiva de <strong><em>Paul Ricoeur<\/em><\/strong>, el lenguaje construye significado y organiza la experiencia humana. El error participa tambi\u00e9n de esta construcci\u00f3n simb\u00f3lica porque permite reinterpretar acontecimientos y transformar la manera en que las personas entienden el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no significa justificar negligencias o romantizar el fracaso. Existen errores cuyas consecuencias pueden ser devastadoras. Sin embargo, ignorarlos o reducirlos \u00fanicamente a derrota impide comprender el aprendizaje que contienen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de la humanidad demuestra que muchos de los avances cient\u00edficos, tecnol\u00f3gicos y sociales m\u00e1s importantes surgieron despu\u00e9s de errores, crisis o procesos fallidos. Aunque la sociedad suele asociar el error con derrota o incapacidad, una mirada m\u00e1s profunda permite comprender que equivocarse forma parte inherente del aprendizaje y de la construcci\u00f3n del conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El error no debe entenderse como una justificaci\u00f3n del fracaso ni como una celebraci\u00f3n de las fallas humanas. Su verdadero valor radica en la informaci\u00f3n que aporta, en las preguntas que genera y en la posibilidad de transformar sistemas previamente considerados correctos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las industrias aeroespaciales, los modelos econ\u00f3micos, las matem\u00e1ticas, la administraci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n muestran que gran parte de las estructuras actuales existen gracias a procesos de correcci\u00f3n y reinterpretaci\u00f3n derivados de errores previos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, comprender el error como una forma de lenguaje humano permite reconocer que las sociedades avanzan no solo a partir de sus aciertos, sino tambi\u00e9n mediante la capacidad de analizar cr\u00edticamente aquello que no funcion\u00f3. M\u00e1s que representar el final del conocimiento, el error puede convertirse en el punto de partida para nuevas formas de comprender y construir el mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"645\" height=\"817\" src=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Dra.-Penelope-Berbra-Laiza-Velazquez-Diaz.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1618\" srcset=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Dra.-Penelope-Berbra-Laiza-Velazquez-Diaz.jpeg 645w, https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Dra.-Penelope-Berbra-Laiza-Velazquez-Diaz-237x300.jpeg 237w\" sizes=\"auto, (max-width: 645px) 100vw, 645px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Dra. Penelope Berbra Laiza Vel\u00e1zquez D\u00edaz<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gadamer, H.-G. (2004). Verdad y m\u00e9todo (Vol. 1). Ediciones S\u00edgueme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kuhn, T. S. (1970). The structure of scientific revolutions (2nd ed.). University of Chicago Press.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">National Aeronautics and Space Administration. (1986). Report to the President by the Presidential Commission on the Space Shuttle Challenger Accident. NASA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Popper, K. (2002). La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Tecnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ricoeur, P. (1986). Del texto a la acci\u00f3n: Ensayos de hermen\u00e9utica II. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;United States Government Accountability Office. (2009). Financial Crisis Inquiry Report. U.S. Government Printing Office<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dra. Penelope Berbra Laiza Vel&aacute;zquez D&iacute;az Resumen La sociedad contempor&aacute;nea suele asociar el error con fracaso, derrota o incapacidad. Dentro de muchos contextos acad&eacute;micos, cient&iacute;ficos, empresariales e incluso sociales, equivocarse contin&uacute;a siendo percibido como una se&ntilde;al de retroceso y no como una oportunidad de aprendizaje. Esta visi&oacute;n ha provocado que los errores sean ocultados, minimizados &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/2026\/05\/el-error-como-punto-de-partida-del-conocimiento-cientifico-el-fracaso-como-lenguaje-de-aprendizaje-y-transformacion-humana\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;El error como punto de partida del conocimiento cient\u00edfico: el fracaso como lenguaje de aprendizaje y transformaci\u00f3n humana.&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1619,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1614","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicados","entry"],"rttpg_featured_image_url":{"full":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada.png",1536,1024,false],"landscape":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada.png",1536,1024,false],"portraits":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada.png",1536,1024,false],"thumbnail":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada-300x200.png",300,200,true],"large":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada-1024x683.png",640,427,true],"1536x1536":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada.png",1536,1024,false],"2048x2048":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada.png",1536,1024,false],"post-thumbnail":["https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Imagen.-Portada.png",1536,1024,false]},"rttpg_author":{"display_name":"Redacci\u00f3n","author_link":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/author\/observatorio\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/category\/comunicados\/\" rel=\"category tag\">Comunicados<\/a>","rttpg_excerpt":"Dra. Penelope Berbra Laiza Vel&aacute;zquez D&iacute;az Resumen La sociedad contempor&aacute;nea suele asociar el error con fracaso, derrota o incapacidad. Dentro de muchos contextos acad&eacute;micos, cient&iacute;ficos, empresariales e incluso sociales, equivocarse contin&uacute;a siendo percibido como una se&ntilde;al de retroceso y no como una oportunidad de aprendizaje. Esta visi&oacute;n ha provocado que los errores sean ocultados, minimizados&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1614"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1614\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1624,"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1614\/revisions\/1624"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1619"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolegislativo.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}