El respaldo ciudadano y la confianza pública no se decretan… se ganan. Y en el caso de los Congresos Locales, se estima una posición moderada para con la representación política respecto del poder legislativo local.

La Encuesta Nacional de Confianza en la Administración Pública (ENCOAP) 2025, sirve como instrumento para explorar los niveles de confianza en instituciones públicas. La ENCOAP 2025 se aplicó a personas mayores de 18 años, y permitió medir la confianza en los poderes legislativo y judicial. Para fines metodológicos, la confianza en dichas instituciones se midió en una escala de 0 a 10. Dicha escala fue divida en tres grupos;

  • Confianza baja o nula: de 0 a 4.
  • Posición neutral: 5.
  • Confianza alta o moderadamente alta: de 6 a 10.

El dato central es claro: solo 38.8 % de la población manifestó tener confianza alta o moderadamente alta en los Congresos Locales. En contraste, 40.5 % expresó confianza baja o nula, mientras que 18.0 % se ubicó en una posición neutral y 2.8 % no respondió o dijo no saber.

Esto significa que, en términos simples, hay más personas que desconfían de los congresos estatales que personas que confían en ellos. La diferencia no es grande en números absolutos, pero sí es políticamente significante: el ejercicio del poder que debería representar de forma más cercana a la ciudadanía aparece, paradójicamente, como uno de los menos respaldados dentro del bloque legislativo.

La comparación agrava el diagnóstico. La Suprema Corte de Justicia de la Nación y las personas juzgadoras alcanzaron 50.7 % de confianza alta o moderadamente alta. El Congreso de la Unión registró 41.0 % y los Congresos Locales quedaron en la última posición, con 38.8 %.

Los resultados indican que, el bajo nivel de confianza, puede no solo deberse a la poca visibilidad de las y los legisladores locales, sino a que no se percibe un vínculo funcional, político o de rentabilidad social de la ciudadanía respecto de sus representantes locales. Las y los ciudadanos parecen mirar a sus diputadas y diputados locales con distancia, duda o desencanto. Esto puede deberse a que la ciudadanía desconoce quiénes son sus diputados y diputadas locales. No sabe con claridad qué es lo que hacen, cuándo lo hacen, qué resuelven y/o cómo impacta  en su vida cotidiana.

Imagen: Creada con IA.

Ahí está una de las paradojas de la política local… los Congresos Locales tienen facultades decisivas sobre temas cercanos y sensibles -presupuesto, fiscalización, seguridad local, municipios, derechos, educación, justicia y desarrollo social-, pero siguen siendo instituciones poco visibles, poco explicadas y, en muchos casos, poco defendidas ante la opinión pública.

El dato de 18.0 % de neutralidad también merece atención. Casi 2 de cada 10 personas no se colocan ni en la confianza ni en la desconfianza. Ese segmento puede interpretarse como una ciudadanía que no ha roto del todo con la institución, pero tampoco encuentra razones suficientes para respaldarla. Es un segmento con cierta disposición; puede moverse hacia la confianza si percibe resultados, cercanía y rendición de cuentas, o puede caer en la desconfianza si el Congreso Local mantiene una comunicación lejana, partidista o irrelevante.

La lectura política es contundente, los Congresos Locales enfrentan una crisis silenciosa de legitimidad cotidiana. No se trata necesariamente de un rechazo estridente, sino de algo quizá más delicado, una confianza débil, competida y vulnerable.

Para las y los diputados locales el mensaje debería ser evidente. Ya no basta con presentar iniciativas, emitir posicionamientos o aparecer en sesiones solemnes. La ciudadanía necesita entender qué se está haciendo, por qué importa y qué cambia en su vida. Sin proyección pública, el trabajo legislativo se vuelve invisible y lo invisible difícilmente genera confianza.

En conclusión, los resultados en cuanto al nivel de confianza de la ENCOAP 2025, arrojan una alerta; el Congreso Local no solo debe legislar, debe reconstruir su relación con la ciudadanía. La confianza no se recupera únicamente con discursos institucionales, sino con resultados explicables, presencia territorial, transparencia activa y una comunicación menos técnica y más útil.

Imagen: Creada con IA.

El dato de fondo es sencillo, pero alarmante… en México, la confianza hacia las diputadas y diputados locales está por debajo de la desconfianza. Y cuando la representación política pierde confianza, también pierde capacidad para convencer, ordenar prioridades y sostener legitimidad democrática.

Te invitamos a darle click al siguiente enlace para conocer los resultados de la ENCOAP 2025:

https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/encoap/ENCOAP2025_RR.pdf