Del año 2016 al 2022, la carencia por acceso a los servicios de salud incrementó 23.5 %.
Dos de los sectores más importantes -como parte de la política social– que el Estado está obligado a cumplir, es la cobertura de los servicios de salud y educación, esto, como parte de la satisfacción de las necesidades de la población de México.
No obstante, en los primeros 4 años de administración del actual gobierno federal, estos dos importantes sectores sociales –salud y educación– han presentado un incremento respecto a la carencia y rezago de estos importantes servicios, impactando de manera negativa en el progreso social de México.

Con base en la línea de investigación Salud y educación, las palancas del progreso social en el contexto electoral -autoría de Sandra Martínez– misma que fue publicada en México ¿cómo vamos?, se expone el universo de carencias sociales en México, el cual se compone de los siguientes sectores:
- Carencia por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad.
- Carencia por acceso a la seguridad social.
- Carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda.
- Carencia por calidad y espacios de la vivienda.
- Carencia por acceso a los servicios básicos de salud.
- Rezago educativo.
Si bien los primeros 4 sectores han presentado una leve disminución respecto a la carencia, ha sucedido lo contrario en los servicios básicos de salud y educativos, mismos que presentan un incremento en la carencia y rezago en un lapso temporal de 6 años (2016-2022):
- La carencia por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad disminuyó 3.7 %.
- La carencia por acceso a la seguridad social disminuyó 3.9 %.
- La carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda disminuyó 1.4 %.
- La carencia por calidad y espacios de la vivienda disminuyó 2.9 %.
- La carencia por acceso a los servicios básicos de salud incrementó 23.5 %.
- El rezago educativo incrementó 0.9 %.

Aun cuando ha habido disminución en los 4 primeros indicadores, estas cifras se ven opacadas cuando se contrastan con el alarmante incremento en la carencia de los servicios básicos de salud, pasando de 18.8 millones de personas en el año 2016 a 50.4 millones de personas en el año 2022. Esto indica que en 2022 hubo 31.6 millones más de personas con carencia por acceso a servicios de salud.
Estos datos estadísticos exhiben la ausencia o mala implementación de políticas públicas y/o estrategias de gobierno federal para contrarrestar la carencia y el rezago que ya presentaban los sectores de salud y educación.
Sin duda alguna, el próximo gobierno federal tendrá un gran reto y al mismo tiempo una gran oportunidad para disminuir la carencia de millones de personas al acceso de los servicios básicos de salud, así como incentivar el impulso al sistema educativo de México.
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